Tócame el programa pero no el organigrama

Cuando una medida se aprueba con tan sólo un voto de diferencia se dice que se salva por los pelos. Así acaba de ser el tijeretazo social recién aprobado en el Congreso de los Diputados.
En esta ocasión el gobierno de Zapatero se ha quedado completamente solo ante la cámara para la aprobación de su proyecto de reducción de déficit. Nunca antes el actual gobierno estuvo tan erosionado como esta vez, donde -ahora sí- se ve el desgaste continuado de la crisis.
Es normal que un gobierno que no sólo tiene que sobrevivir a la crisis, sino también a la oposición, tenga que pensar pormenorizadamente cada paso que da en el difícil manejo de una catástrofe económica tan calamitosa como está viviendo todo el planeta y, especialmente, Europa.
A las duras y a las maduras. Así fue el trato firmado con las Comunidades Europeas por España hace tres décadas. Un matrimonio diplomático y económico sin posibilidad de divorcio. En este caso entonces más que un matrimonio se debería concebir como una hipoteca inmobiliaria, pero para el caso, el concepto es el mismo. España se ha beneficiado durante años de los fondos de cohesión y otros programas de desarrollo comunitario, en paralelo mientras que se avanzaba en la integración monetaria y económica, consiguiendo que nuestro país alcanzase una cuota de bienestar inimaginable hasta hace relativamente poco tiempo.
Ahora la cosa ha cambiado y hay una crisis en la familia que nos afecta a todos y nos urgen a hacer cambios.
El déficit tiene que ser menor del 3%. Un compromiso que firmamos todos en Maastricht en 1992 y que sería la guía de ruta para crear la Eurozona. Hoy -repito, en crisis- el déficit se ha disparado en todos los países de la UE. Lógico, a más gasto social y menos recaudación es lo que tenemos.
La deuda no es el déficit. La deuda reflejaría de alguna manera la solvencia de un país. A menor solvencia más necesidad de endeudarse. En este caso, España tiene una baja deuda (y una alta solvencia hasta ahora) frente al resto de los grandes europeos como Alemania, Francia o Italia con una dueda muy alta (y una necesidad de financiarse que te cagas).
Voilà el problema. Si con los impuestos no llegas a cubrir tus gastos públicos acude a la Bolsa y emite deuda. Error (!) Así se delega directamente a los inversores internacionales la posibilidad de éxito o fracaso en la solución a la crisis actual. No es que dé miedo, lo que da es pena ver cómo los gobernantes hacen sus políticas acorde con la respuesta de los parqués bursátiles.
Si tenemos en cuenta que las bolsas son incontrolables, volátiles y son el reflejo de la euforia y la histeria de inversores, hace que nuestra economía europea (y también mundial) aunque parezca fuerte es tan frágil como el cuerpo del acróbata que cae a la arena sin red.
Es por ello que nuestro gobierno tiene que hacer lo que hace. No es sólo reducir nuestro déficit, es dar confianza a los mercados para que nuestros vecinos europeos se puedan financiar.
Sarkozy, Merkel, Berlusconi -y Cameron ahora- tienen un poder político de peso en la UE. Un poder político que aboga por los tijeretazos en su casa y en la de sus vecinos.
Zapatero apenas tiene capacidad de maniobra. Recordad "en lo bueno y en lo malo, en la salud y en la enfermedad".
Ya puestos, ¿y si quitase los ministerios de Vivienda, Igualdad o Cultura como pedía el PP? Entonces ya se perdería por completo el origen social del programa del PSOE y se reconocería que sus tareas son y eran hasta el momento innecesarias.
Cada quien seguirá en su sitio, viendo hacia dónde desemboca la crisis y el Gobierno central constantemente plasmará en sus funciones ejecutivas las decisiones que tome Europa. Tal y como haría un posible Gobierno de Rajoy, aunque ellos nunca lo reconozcan.


1 comentario:

Iria dijo...

Pues sí, efectivamente.
A mi me afecta de lleno ese "tijeretazo" del gobierno pero no dejo de reconocer que eso lo habría hecho cualquier otro partido político..quizás antes...o quizás no.Pero que no nos vendan motos...
Aunque hay quien está tranquilo porque cree que cuando esté el PP en Moncloa los funcionarios tendremos subida de sueldo...Ja, ja , ja ...sí que me rio YO.